El trabajo describe el modelo de trabajo interno que aplica Mercadona, una partitura que conocen todos los empleados, desde el primero hasta el último, y cuya ejecución convierte a la cadena española en un engranaje modélico. "La productividad de Mercadona supera la media de la industria. En 2008, sus 232.260 euros de ventas por empleado mejoraban en un 18% los datos del resto de supermercados españoles con más de mil millones de euros de ventas (Vegalsa,
Sabeco, Miquel Alimentacio Grup y Distribuidora Internacional de Alimentación). Las ventas por empleado de Mercadona superaron los 226.749 euros de Carrefour, la mayor empresa de alimentación de España, y sus 908 euros de ventas por pie cuadrado de área de ventas fueron superiores a los 564 euros de Carrefour", reza el informe.
Zeynep Ton recuerda cómo Juan Roig, propietario y presidente ejecutivo de Mercadona, asumió con su esposa Hortensia el control de la empresa familiar de supermercados en 1990, justo cuando empezaron a implantarse en España las grandes cadenas internacionales de distribución.
Roig impuso en 1993 un denominado Modelo de Calidad Total (MCT), renunció a las ofertas para ofrecer Siempre Precios Bajos (SPB) y empezó a mimar a sus empleados porque el modelo "exigía una profunda implicación de los trabajadores".
Los crecimientos interanuales de ventas y beneficios demuestran que la estrategia y el enfoque eran correctos. Mercadona cerró 2009 con 1.264 tiendas en 46 provincias españolas y 62.000 empleados, todos con contrato fijo.






