El modelo de gestión de Mercadona está basado en la Calidad Total. Por medio de este método, Mercadona satisface con la misma intensidad a los cinco componentes de la empresa: “El Jefe”, El Trabajador, El Proveedor, La Sociedad y El Capital.
Desde 1981, Mercadona ha experimentado un crecimiento sostenido, lo que ha permitido que la expansión de la compañía siempre haya sido constante. Esta favorable evolución ha sido posible, en gran medida, gracias a la Calidad Total, modelo de gestión que la empresa decidió poner en marcha en 1993. Desde esa fecha, la Calidad Total se ha convertido en uno de los pilares sobre los que se asienta la estrategia de Mercadona, al introducir en su gestión la premisa universal de que, “para poder estar satisfecho, primero hay que satisfacer a los demás”. El compromiso con la satisfacción de los cinco componentes de la compañía para dar respuesta a sus necesidades y, en defi nitiva, la Calidad Total, han convertido a Mercadona en una de las compañías de referencia en el sector de la distribución, con una misión claramente defi nida: ser “prescriptores de las soluciones necesarias para que `El Jefe´ se fabrique su Compra Total”. La Misión de Mercadona queda plasmada en un Modelo de Negocio cuyo único objetivo es satisfacer las necesidades de sus “Jefes”. Para ello, la compañía busca y desarrolla soluciones centradas exclusivamente en las necesidades de alimentación, bebida, limpieza, aseo personal y alimentación para animales domésticos. Con esta respuesta a las demandas de sus clientes, Mercadona no sólo asume su papel de distribuidor, sino que se convierte en Totaler, ya que facilita la Compra Total a sus “Jefes”, algo que es posible gracias al esfuerzo y trabajo de cada miembro de la plantilla, a la implicación de los proveedores en el proyecto y la apuesta de la compañía por la innovación, palanca con la que Mercadona puede adelantarse a los cambios en los hábitos alimentarios y a las nuevas necesidades de los clientes.
También es constante la búsqueda de la satisfacción total de los trabajadores, a los que Mercadona considera su más valioso activo. Precisamente por ello, la compañía mantiene una relación particular con cada uno de ellos, en la que priman la autorrealización, la estabilidad, la formación continua y la conciliación de su vida profesional y familiar, lo que hace posible que, quien ha de satisfacer a “El Jefe”, esté, a su vez, satisfecho.






